miércoles, 5 de diciembre de 2012

Carlos V en la batalla de Mühlberg



Este Retrato ecuestre del emperador Carlos V se encuentra en el Museo del Prado. Fue pintado por Tiziano Vecellio, pintor italiano del Renacimiento, uno de los mayores exponentes de la Escuela veneciana. 

El cuadro conmemora la victoria de las tropas imperiales en Mühlberg en 1547 sobre los protestantes. Tras la Reforma religiosa promovida por Martín Lutero, el cristianismo de Europa Occidental se divide. El emperador Carlos V trata de imponer por la fuerza el predominio del papado y del catolicismo sobre los protestantes, dando a paso a las conocidas como guerra de religión. Finalmente, el intento del emperador fracasa, y se adopta un principio: cuius regio, eius religio, bajo el que se firma para los territorios alemanes La Paz de Augsburgo en 1555: los súbditos seguirán la religión de su señor. 

Tiziano retrata a Carlos V a caballo, privilegio reservado a los reyes, y lo muestra como señor guerrero, con la banda de general y con armadura, en la que hay que destacar cómo refleja el pintor las calidades del metal (la armadura del Emperador se conserva en el Palacio Real de Madrid). La lanza que lleva el rey alude a San Jorge en su lucha contra el dragón y señala al rey como caballero cristiano, como soldado de Cristo contra el dragón protestante. La expresión del emperador es serena y decidida, la de un general que conduce a sus tropas al combate.

En el fondo está el paisaje de Mühlberg, con el río Elba. Tanto la luz como los colores son cálidos, rojos, ocres.

El tapiz de Bayeux



El Tapiz de Bayeux, o Tapiz de la reina Matilde se encuentra en el Centre Guillaume le Conquérant de la ciudad de Bayeux, en Normandía. Se trata de un gran lienzo bordado, en el que se describen los hechos que culminan en la conquista de Inglaterra por los normandos, y, en particular, el hecho central de esa conquista, la Batalla de Hastings.

Se trata de una obra muy grande que describe diversas escenas históricas, de una manera muy parecida a lo que hoy llamaríamos un cómic. El tapiz trata de describir no sólo la victoria de Guillermo el Conquistador, sino su derecho a la corona de Inglaterra, que basa en que en 1064 el rey Eduardo de Inglaterra designó como su heredero a Guillermo de Normandía. Sin embargo, Harold el Sajón, enviado a Francia para hacer llegar esta designación, a su regreso a Inglaterra se proclama rey tras la muerte repentina de Eduardo. Ante esta deslealtad, Guillermo prepara una gran armada y desembarca con su ejército en Sussex, derrotando a Harold y sus tropas en Hastings. Harold muere en esa batalla, y el tapiz acaba precisamente con su muerte de un flechazo en un ojo. 

Es una obra en que los hechos se describen de manera esquemática escena por escena (he escogido un trozo de la batalla de Hastings), y en el tapiz están bordadas 626 personajes, 202 caballos y mulas, 55 perros, 505 animales, 37 fortalezas y edificios, 41 navíos y embarcaciones y más de cien árboles. En una sociedad en que la inmensa mayoría de la población era analfabeta, el dibujo o la escultura de unos capiteles eran un instrumento fundamental para hacer llegar una idea política o religiosa. El tapiz recuerda a otras obras clave del arte medieval: los libros ilustrados, aunque éstos eran generalmente textos religiosos.

El tapiz está concebido desde el principio como una justificación de la invasión de Inglaterra y del derecho del rey normando al trono de la Isla. Al mismo tiempo, ilustra el modo de vida, la arquitectura, el arte militar, la navegación o la agricultura de la sociedad europea de la Edad Media.

Mosaico de Justiniano





Este mosaico está en la iglesia de San Vital en Ravena, ciudad del norte de Italia que fue la capital del final del Imperio Romano de Occidente y más tarde del reino Ostrogodo de Italia. Cuando las tropas de Justiniano, emperador bizantino, conquistaron Italia en el año 538, mantuvieron la capital en Ravena. 

Justiniano engrandeció al imperio Bizantino, conquistando numerosos territorios. Aprovechando el genio militar de su principal general, Belisario, arrebató a los bárbaros germanos numerosos territorios en Occidente: África a los vándalos, Córcega, Cerdeña e Italia a los Ostrogodos, el sur de España a los visigodos. También unificó las leyes en un solo código y gobernó con puño de hierro a la Iglesia, apoyando a la ortodoxia católica como religión de Estado frente al arrianismo, el monofisismo y el nestorianismo.
Justiniano es representado en el centro de la imagen con una toga de color púrpura, reservada para el emperador y con bordados en oro. Lleva corona y halo alrededor de su cabeza, lo que le da connotaciones de santidad. Está rodeado por soldados, sacerdotes y un obispo, como muestra de su doble poder, terrenal y religioso. 

En el arte bizantino la decoración de los interiores era una cuestión muy importante, y los mosaicos eran parte fundamental de esa decoración. El arte bizantino y la decoración con mosaicos influyeron en monumentos muy importantes de Occidente, como la catedral de San Marcos en Venecia. En la cúpula del mihrab de la Mezquita de Córdoba también hay mosaicos bizantinos. 

La arquitectura bizantina tuvo también una gran influencia en las construcciones de los turcos, que conquistaron Estambul en 1453. La mayoría de mezquitas de esa ciudad están construidas a imagen y semejanza de la gran catedral bizantina, Santa Sofía.

La Gran Pirámide





La Gran Pirámide de Guiza fue incluida por los griegos entre las siete maravillas del mundo. Se calcula que fue construida alrededor del año 2570 A.C., y es la mayor de las tres grandes pirámides de Guiza, cerca de El Cairo.

La pirámide es un edificio enorme, cuya altura original debió ser de 146,61 metros, aunque al perder su cubierta de piedra caliza, ahora mide 136,86 m. Cada lado de su base mide alrededor de 230 metros. Por tanto, es una muestra del colosalismo de arte egipcio. Durante 40 siglos, hasta el siglo XIV, fue el edifico más alto del mundo, y hasta el siglo XIX ningún edifico de piedra (ni siquiera las catedrales góticas) la superó en altura. 

La pirámide está construida con enormes bloques de piedra de varias toneladas de peso cada uno. Originariamente estaba cubierta por bloques de piedra caliza blanca, pulidos, hasta que un terremoto en el siglo XIV D.C. empezó a hacerlos caer. Dentro de la pirámide, varios túneles y galerías conducen a diversas cámaras de carácter funerario. 

Se trata de una tumba, la del faraón Keops, de la IV dinastía del Egipto antiguo. Para los egipcios, la conservación del cuerpo era parte fundamental de sus creencias religiosas sobre la muerte, y la tumba del faraón Keops, el lugar majestuoso en que depositar su momia rodeada de joyas y riquezas, se construyó a lo largo de 20 años como muestra de su poder. Irónicamente, el cuerpo del faraón ha desparecido y con él todas las riquezas, saqueadas por ladrones de tumbas.

Las pirámides han inspirado muchas teorías esotéricas, pero, a pesar de su impresionante aspecto, no tuvieron imitadoras en el arte de tiempos posteriores. Para evitar que sus momias fueran saqueadas, los faraones posteriores recurrieron a tumbas excavadas en la roca de Valle de los Reyes. 

Quizá el monumento más famoso construido a su imitación sea la pirámide de cristal de Museo del Louvre, en París, donde precisamente se encuentran importantes piezas del arte egipcio.